Las 17 entidades de este panel conceden ellas mismas:
la empresa que recibe tu solicitud es la que te presta y la que te lo reclama.
Abajo está, al lado de cada marca, la sociedad que firma —el dato con el que se
comprueba, en el contrato, que no ha aparecido nadie por el medio.
Datos orientativos tomados de las webs oficiales de cada entidad; las condiciones
pueden cambiar, confírmalas siempre en la web del prestamista antes
de solicitar. Revisado: 2026-07-19. Orden de la tabla: primero las que no exigen nómina; la recomendación de nuestro equipo va primera,
y el criterio con el que se elige está en la metodología. «Ver análisis»
abre nuestra ficha de la entidad, con el enlace a su web oficial dentro.
La sociedad indicada procede del aviso legal o de las condiciones publicadas por la propia entidad. Si al recibir el contrato aparece un nombre distinto, pide explicación antes de firmar.
Por qué esta distinción cambia lo que te cuesta
Un intermediario no te cobra a ti: cobra al prestamista por cada solicitud
que le manda. Eso significa que su incentivo es enviar tu expediente al
mayor número posible de entidades, no a la que mejor encaje contigo. El
resultado práctico son varias consultas de ficheros en pocos días, varias
llamadas y correos, y una oferta final que no puedes comparar con nada
porque no viste las demás. Cuando solicitas directamente, la consulta es
una, el precio lo publica quien lo cobra y la comparación la haces antes,
no después.
Cómo se distingue en treinta segundos
Mira el pie de página y el aviso legal de la web donde estés a punto de
escribir tu DNI. Si dice que concede, aparecerá una sociedad con su
domicilio; si dice que pone en contacto, media o
facilita el acceso a financiación de terceros, es un intermediario
aunque el formulario sea idéntico. Ninguna de las dos cosas es fraude —la
señal de fraude es otra, y es siempre la misma: que te pidan un pago por
adelantado para conceder—, pero sí cambia dónde acaban tus datos.
La lista completa de señales está aquí.
¿Puedes esperar unos días? Hay opciones mucho más baratas
Un préstamo personal de banca tradicional (BBVA, Santander, CaixaBank, ING…) o
de financieras de consumo (Cofidis, Cetelem) cuesta orientativamente entre el
6% y el 15% TAE: decenas de veces menos que un microcrédito. Antes de pedir un
micropréstamo, valora también el anticipo de nómina de tu banco, aplazar el
pago con el propio comercio o una línea de crédito que ya tengas contratada.
El microcrédito solo compensa si la urgencia es real, el importe pequeño y la
devolución segura. Próximamente publicaremos la comparativa de préstamos
personales.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si la web en la que estoy es un intermediario?
Tres señales, y basta con una: el formulario pide tus datos antes de enseñarte condiciones concretas; el texto legal habla de «poner en contacto», «mediación» o «intermediación» en lugar de conceder; y la oferta final llega por correo con un nombre de empresa distinto al de la web. También ayuda mirar el pie de página: un prestamista publica su razón social y su domicilio, un intermediario suele publicar solo una marca.
¿Es peor pedirlo a través de un intermediario?
No es ilegal ni necesariamente peor, pero tiene dos costes reales. El primero es que tus datos acaban en varias empresas a la vez, y cada una consulta ficheros por su cuenta. El segundo es que no sabes el precio hasta el final del proceso, porque quien te enseña la oferta no es quien la fija. Ir directo evita las dos cosas.
¿Y esta web, qué es?
Un comparador: no concede préstamos ni recoge tus datos. No hay formulario de solicitud en ninguna página, no pedimos correo ni teléfono y no hay nada que enviar a nadie. Lo que hay es la tabla de arriba y el enlace a la web de cada entidad, donde solicitas tú directamente.
¿Puedo comprobar por mi cuenta que una entidad concede de verdad?
Sí, y es rápido. La razón social que aparece en la tabla tiene que ser la misma que figure en el contrato que te manden a firmar y en el aviso legal de su web. Si al llegar al contrato aparece un nombre que no habías visto, ahí estaba el intermediario.
Contenido informativo; no constituye asesoramiento financiero. Comprueba siempre
las condiciones vigentes en la web del prestamista.